Primera visita al Hospital Psiquiátrico abandonado de la La Barranca: Niebla y reconocimiento

ImageLo teníamos pendiente y a pesar de la pereza, hoy jueves 2 de enero cogimos el coche y marchamos hacia Navacerrada. Faltaba Olmedo para que fuese un remember plan Arenal Sound, o lo que es lo mismo, ir a algún sitio sin ningún tipo de planificación y pagarlo caro después. A nadie se le ocurre ir de noche a un edificio abandonado en medio del monte y no llevar linterna. A nadie excepto a nosotros. En realidad sí la llevábamos, otra cosa es que funcionara. Tampoco se nos ocurrió mirar el tiempo. Por lo que una vez llegado a la sierra la lluvia y la niebla nos dieron la bienvenida. No se veía absolutamente nada y el paseo en coche resultó bastante peligroso. Evidentemente nos perdimos. Pero tras preguntar en una cafetería de al lado de una gasolinera, donde Ramón propuso volver a Madrid, conseguimos corregir el rumbo y llegar a La Barranca. Seguíamos metidos de lleno en una nube, por lo que la visibilidad era nula. Paramos un par de veces e intentamos grabar algo (teníamos una cámara cojonuda, nuestra única planificación), sin éxito, pues no había ni una luz y la visión nocturna de la cámara no sirve de mucho en espacios abiertos.

En una de las paradas tuvimos un susto. En una pradera sumergida en una nube, en medio de la oscuridad lo que parecía una señora miraba fijamente a algún punto lejano, sin moverse. Los ruidos causados por la lluvia, el viento y los árboles nos invitaron a regresar al coche y proseguir la marcha. Tras subir y subir lento pero seguros, convencidos de que jamás encontraríamos en esas condiciones el manicomio, nos topamos con lo que parecía una entrada a algún sitio. Las puertas estaban cerradas, pero un hueco en la parte inferior de la verja nos permitía el paso. No sabíamos si era el hospital y no veíamos nada. No había rastro de ningún edificio así que decidimos volver de nuevo al coche y seguir adelante.

De pronto, tras los árboles situados en el lado izquierdo de la estrecha carretera, tras la fina lluvia y la densa niebla, una sombra se alzó imponente. Era el Hospital Psiquiátrico abandonado de La Barranca. Paré el coche y nos quedamos mirando, anonadados, la esbelta silueta de aquel enorme edificio. Un escalofrío nos recorrió el cuerpo, a la par que sentimos una gran satisfacción por haber encontrado lo que buscábamos.

Conociendo ya la ubicación y la entrada, solo nos faltaba el equipo necesario, o al menos un par de buenas linternas y quizás algo más de compañía. Así que decidimos retornar a nuestros hogares y posponer la ansiada visita una semana. La siguiente será la definitiva. Nos morimos de ganas de conocer lo que en él se esconde.

Image

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s